Tu problema es solo una parte de tu vida, vamos a mirar el resto
Te acompaño a ver tu vida completa, no solo lo que duele
Cuando algo te pesa, lo ocupa todo. La ansiedad, la tristeza, el miedo… Se vuelven gigantes. Parece que solo existe eso. Mi trabajo es ayudarte a recuperar perspectiva.
¿Y cuál es esa perspectiva? Dejar de mirar solo el problema y volver a ver también lo que te ancla, lo que te importa y lo que te mueve. Tú no eres tu sufrimiento, eres una persona viviendo una historia más grande.
Todo desde un lenguaje cercano y accesible:
metáforas, esquemas, ilustraciones, ejemplos, historias.
La psicología no debería sonar a otro idioma.
Te cuento cómo trabajo
No se trata de borrar lo que sientes,
se trata de aprender a vivir con ello sin
que te frene
Aunque también integro otras corrientes, mi base teórica con las Terapias de Tercera Generación, especialmente Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
Más
vida auténtica
Más acción
consistente
Menos
lucha interna
Más
aceptación
Mi mirada sobre la terapia y la psicología
Una mirada
que no se queda
en la etiqueta
No reduzco a nadie a un diagnóstico
Las etiquetas sirven para entender, no para encerrar.
Trabajo contigo, no solo con tu problema
Tu contexto importa, tu historia, tus vínculos, tu día a día.
Un espacio seguro donde avanzar a tu ritmo
Cada sesión es tuya.
Tu proceso, también.
He estado en tu lugar
También he necesitado pedir ayuda y he vivido el alivio de un proceso terapéutico que funciona.
Terapia clara, visual y humana
Unos ejemplos, analogías, metáforeas para que entiendas lo que te pasa sin perdemos por el camino.
Antes que
psicóloga,
soy persona
Mi historia también ha tenido altibajos, estancamiento y búsqueda.
Gracias a ese camino descubrí la psicología, no solo como profesión, sino como forma de darle sentido a lo vivido.
Si quieres conocer quién soy y de dónde vengo, te lo cuento aquí.
¿En qué puedo ayudarte?